ALGUNOS NEGOCIOS DE CAMARGO VENDEN AL DOBLE DEL PRECIO POR ESO TOMAMOS DECISIONES DE COMPRAR FUERA: ALCALDE

CAMARGO.-“Algunas negocios en Camargo venden sus producto hasta el doble con relación a cotizaciones provenientes de otras ciudades como Delicias. Esta ha sido en algunos rubros la causa del porqué decidimos comprar fuera. Para documentar la situación invitamos al presidente de la CANACO a integrarse al comité de adquisiciones; él puede dar fiel testimonio de que el mayor monto lo compramos en la región y lo que no se vende o registra un precio demasiado alto, se debe traer de otros lados”, explicó el Alcalde Arturo Zubía Fernández.

“El llamado es a los empresarios de la localidad para que se pongan realmente competitivos y no obstante que los precios sean ligeramente mayores, poder colaborar desde presidencia municipal integrándolos al padrón de proveedores”, aseveró el Edil.

Finalmente el Alcalde Zubia dijo que todos los empresarios y comerciantes que tengan un producto o servicio que ofrecer al Ayuntamiento pueden pasar a registrarse y compartir información con el oficial mayor Alejandro Contreras. El llamado es a analizar con detalle sus propuestas y ubicarse en un plano de competencia total.

 

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Un pensamiento sobre “ALGUNOS NEGOCIOS DE CAMARGO VENDEN AL DOBLE DEL PRECIO POR ESO TOMAMOS DECISIONES DE COMPRAR FUERA: ALCALDE

  1. COMPETITIVIDAD O INCOMPETENCIA
    No conozco a fondo al Alcalde Arturo Zubía de Camargo, solo como hombre público dando “sombrerazos” con la escasa obra pública que se alcanza a hacer, y donde ha dejado ver muy poco de sus pensamientos políticos e incluso ideológicos, postura de la que presume, porque dice que se siente “ciudadano o gente del pueblo” y no político Partidista”, cosa tan absurda como que, si las nueces quisieran dejar de ser frutos del nogal.
    Sin embargo, este comentario del Alcalde, acerca del tipo de Comercio que se hace en Camargo es muy importante, porque, a lo mejor, y sin quererlo, hace una descripción nada agradable, del tipo de Comerciantes y de Prestadores de servicios que padecemos en la región, los que indiscutiblemente son carísimos, pésimos, y muy por debajo de la mediana calidad,
    La razón de esta situación no es casual ni fortuita, ni se debe a que tengamos “malos Comerciantes”. Más bien proviene de un hecho histórico económico que le pegó a la región como una verdadera “maldición gitana”, como lo fue la llegada ABSURDA de la Planta Petroquímica de Pemex, promovida en campaña electoral por la gubernatura de Giner Durán en 1963, y hecha realidad en su mandato, que por cierto, fue muy aplaudida y reconocida por el PAN Chavirista de entonces (incluyendo la masacre contra los Alzados de Madera y la cruel forma de despedirlos al enterrarlos en la fosa común y “darles tierra, hasta que se harten”(SIC).
    La actual situación crítica y patética del Mercado Abraham González y de la Calle Guerrero, son la muestra perfecta de lo que trajo ese fenómeno de “los Petros” (o los Carpas) en la economía de los Camarguenses: El pujante comercio de esos mercados realmente de consumo popular, se aprovechó alevosamente del Alto Poder Adquisitivo de esos trabajadores, que compraban a puños y al precio, siempre creciente, cosa que, al paso de los años, y una vez terminadp el boom petroquímico, los dejó fuera de competencia, no solo por los altos precios (QUE SOLO ELLOS PODIAN PAGAR), sino en el servicio y la calidad que sacrificaron gradualmente, en aras de la alta demanda solo temporal que jamas entendieron.
    Este fenómeno se repitió, poco a poco en todos los sectores económicos del pueblo, y nos puso al borde del abandono y la huida, a muchos de los jóvenes de entonces que no veíamos futuro cierto, y que no teníamos cabida en la “”Petro”, porque sus trabajadores, ya en operación, provenían de otros lugares petroleros, y además eran miembros de su Sindicato.
    Luego, vinieron los tiempos de las grandes tiendas y de los súper mercados, que poco a poco, acabaron con el pequeño comercio local de la Guerrero Street, y que los sucesores de estos no pudieron, o no quisieron hacerles frente con la firmeza y astucia que poseían sus ancestros, y que ahora nos tiene en esta postración. Incluso, hasta el municipio de Jiménez consiguió librar temporalmente este fenómeno, nutriéndose de los medios mayoreos de La Laguna y de Parral.
    Lo que hoy usted dice, no es exactamente falta de COMPETITIVDAD del comercio local, que es un término realmente globalizador de la economía neoliberal mundial y de los grandes corporativos, sino una verdadera incompetencia y negligencia de los gobiernos y de los empresarios locales; Por un lado los gobiernos, quienes so pretexto de economías absurdas, puesto que lo que ahorran en compras lo dilapidan en parafernalias, llevan sus recursos públicos a otras ciudades, o designa empresas foráneas para las obras, dejando sin derrama económica a la población, y por otro lado, en vez de ajustarse a políticas públicas que atraigan y mejoreN inversiones y empleos bien pagados, o que promuevan al pequeño empresario con lo que se produce en la región, alientan la exportación de la Nuez, del Chile Jalapeño, del Maíz y del Chipotle, actividades donde solo se benefician los productores (quienes también se van a otros lugares a gastarse sus utilidades), y donde, todos sabemos, que pagan miserias y tratan como esclavos a sus trabajadores en las temporadas de siembra y de cosecha, lo cual nos empobrece a todos, por la poca capacidad de compra que reciben por su extenuante labor; y por la pobreza extrema en que se desenvuelven (principalmente los paisanos Rarámuris).
    Algo más patético han sido la llegada de Mueblerías O Tiendas de Conveniencia foráneas, que reciben todas las facilidades para su instalación, y que traen políticas muy atrevidas de “abonos fáciles y pagos difíciles”, que embarcan y comprometen la poca economía local, y que se refleja muy claramente en la baja calidad de los prestadores de Servicios, que siguen creyendo que nos hacen un favor, y nos tratan como pedigüeñas y pordioseros, abriendo tarde sus locales, cerrando para irse a comer, y volver a abrir y cerrar en la tarde noche, cuando los empleados o losvisitantes ya no pueden comprar o consumir en ningún lado.
    Lo más triste es que los propios Empresarios (comerciantes y de Servicios), no hacen nada por ellos mismos, ni son motivados por la autoridad mediante acciones públicas convenientes para que peleen la plaza y defiendan su derecho a Comerciar y a ser los primeros en servir a los pobladores de la región, y al muy generoso y mal tratado Turismo que no deja de visitarnos, a pesar del trato inadecuado y lamentable que reciben.
    Ojalá y en su intentada reelección, o en su nuevo brinco a la Legislatura, tenga tiempo suficiente para hacerse consciente de esta situación, y que se proponga ayudar a resolverla sin politiquería doctrinal, sino yendo al fondo y esencia de la crisis económica que padece nuestra “”Mesopotamia del sur” del estado, y que a nadie, y menos a los políticos partidistas, les conviene.

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