EN LA OPINIÓN DE IVÁN EDUARDO LÓPEZCAMPOS…¿QUIÉN ES EL PEOR PRESIDENTE DE MÉXICO?

El de menor aprobación, de todos los tiempos, es Enrique Peña Nieto, comenzó con cerca de 55 puntos su período y cayó estrepitosamente al 12% (Reforma) por allá de principios del 2017. Hoy a poco de concluir la encomienda está en niveles del 20%.

 

Junto a su caída, los mexicanos hemos presenciado otra, una que los políticos lamentan y los ciudadanos celebran, la de los medios de comunicación tradicionales; ellos ya no tienen más la exclusividad del poder que confiere la información. ¿Hay una relación de este fenómeno con los números del presidente?

 

Los críticos de Peña, 8 de cada 10 mexicanos, sustentarán su desaprobación en un pliego lleno de puntos que comenzará con la casa blanca, los 43, la criminalidad, el alza a la gasolina y un sinfín de señalamientos que al enlistarlos emularían la introducción de la Guerra de las galaxias, temiendo que ni el mismísimo Skywalker con la ayuda de Han Solo pudieran salvar el universo de Peña, tierra lejana que colinda con Foxilandia.

 

En política la percepción es igual a la realidad y ésta se construye cada vez menos en la calle o en el trato diario, lo de hoy es edificar imágenes positivas que arrojen percepciones positivas sustentadas en el nuevo portavoz de “la verdad”: las redes sociales.

 

Mientras que en el país vecino Obama las utilizaba para impulsar su carrera a la presidencia, en México, se encontraban en etapa de gestación. Tres años fue el tiempo necesario para que se popularizaran y ya en el 2012 se establecieron como parte de la vida diaria sin importar la edad. Para 2017 el mexicano promedio estaba ya 8 horas diarias conectado, consumiendo con ello todo tipo de información.

 

El cruce de redes sociales con la política se convirtió entonces en una mezcla efectiva; una que nos convierte a cada uno de los 61 millones de usuarios, en periodistas, críticos y poseedores de la verdad. Somos un ejercito altamente efectivos, vigilamos y propagamos información de forma rápida.

 

Las redes sociales hacen juicios sumarios, rápidos y expeditos. El primero que sintió el rigor de ellas fue Peña Nieto. Los errores, los abusos, los pillajes, se exhiben fácilmente, ya no pueden ser controlados por los gobernantes, corren como reguero de pólvora y explota la dinamita en las mismas manos del enjuiciado; los presidentes anteriores, al no haber sido juzgados al momento de su ejercicio por las redes llevan ventaja en un comparativo; Calderón sobre Peña y Fox sobre Calderón, de ahí para atrás, los políticos vivían en el paraíso; era algo así como si tuvieran en su poder los “likes” y los compartidos de Facebook ya que los gobernantes supervisaban y controlaban la información que llegaba a la población.

 

López Obrador tuvo en este proceso un romance con las redes y lo impulsaron; en ellas tuvo lugar una de las principales batallas de la reciente elección. La gente que lo seguía supo hacer causa y promoverla, desactivaron los ataques de sus opositores y maximizaron sus virtudes. Pero aún con su impresionante e incuestionable popularidad, tendrá que ocupar el banquillo de los examinados, pero para su desgracia con un escrutinio más exigente; la dureza del juicio será mayor que la usada con Peña, lo será porque las redes crecen aún y los usuarios están cambiando de pasivos, solo leer, a activos. Han descubierto poder y desahogo al hacerlo.

 

Todos los días, todas las acciones emprendidas serán evaluadas y juzgadas de forma expedita, sin derecho a réplica. Los gobernantes están desnudos y son juzgados por el pueblo, en algunas ocasiones serán señalados y repudiados por sus errores, en otras injustamente ya que su percepción será basada en una mala imagen creado hábilmente por sus opositores. Las redes sociales crean, como lo hacían los medios tradicionales, percepciones e igual que estos, no siempre la percepción refleja la realidad.

 

Los niveles de desaprobación que alcanzó Peña hubiera sido inimaginables en los tiempos del control de los medios; a él le tocó bailar con la más fea, pero a López Obrador le tocará hacerlo con la más horrible. Hoy los políticos deberán modificar la famosa frase acuñada por Pedro Ferríz: un mundo nos vigila, por una que aterra a los gobernantes:un pueblo nos vigila.

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Un pensamiento sobre “EN LA OPINIÓN DE IVÁN EDUARDO LÓPEZCAMPOS…¿QUIÉN ES EL PEOR PRESIDENTE DE MÉXICO?

  1. las redes sociales son un fenomeno,que ya se vislumbraba en los albores del siglo 21,un fenomeno interesante de analizar con profundidad.mas creo que asi como llega se ira ,no que desaparesca,eso no lo creo,mas que mutara en el decursos de los tiempos ,ya meses o anio pero pasara.El triunfo de obrador fue en gran medidada por esa virulencia de las redes ,pero no el determinante,y de eso en un analisis mas alla del breve comentario ,hay mas profundidad en los acontecimientos proximos pasados de la batalla electoral vivida en mexico,que se tendran que estudiar hondamente,para prevenir el futuro de algun mal o errores insalvables

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